Soy Adán Martín, tengo la suerte de ser el Director General de School-ing y profesor en el Curso Profesional de Visualización Arquitectónica y varios monográficos de la escuela. Desde que comencé a publicar tutoriales gratuitos sobre 3D y Visualización Arquitectónica en 3D Collective, muchos estudiantes o personas que están comenzando en la industria me han pedido consejo sobre cómo afrontar sus próximos años de estudios, dónde estudiar, qué aprender primero, cómo aprender más rápido temas complejos o qué libros comprar. Si estás buscando aprender algo nuevo y quieres hacerlo de forma eficiente, éste artículo puede ser interesante para ti.

Creo que una de las responsabilidades de los que nos dedicamos a la formación es tratar de llevar la motivación y la creatividad a las aulas para ayudar a nuestros alumnos a alcanzar sus metas. Por eso hace tiempo que quería escribir una serie de artículos sobre Aprendizaje Creativo con algunas de mis reflexiones personales sobre cómo aprender de forma más eficiente y consejos que me ayudaron a evolucionar a nivel profesional y fueron para mi un antes y un después en mi forma de entender el aprendizaje y la enseñanza.

Seguramente os ha pasado que tras invertir muchísimo trabajo en un proyecto, pulir cada detalle y dejaros las neuronas para crear algo interesante, se lo mostráis a un amigo o lo publicáis en Facebook y os preguntan ¿Con que motor de render lo hiciste? como si las 100 horas que invertiste, los 50 tutoriales que estudiaste o los 20 libros que leíste no tuvieran mucho valor y todo dependiera de la herramienta “secreta” o el método “milagro” y mientras vuestro amigo se hace estas preguntas y sigue haciendo las mismas imágenes año tras año sin aprender demasiado, vosotros mejoráis en vuestro trabajo fruto del esfuerzo y la curiosidad. Pues bien, durante muchos años, mis compañeros y amigos me decían “¡Qué suerte!, tienes facilidad de aprendizaje” y nunca lo cuestioné, acepté que era parte del cóctel de ADN que me había tocado al nacer. Pero con el transcurso de los años comprendí que nada más lejos de la realidad, es más, me considero más bien torpe y testarudo, si he llegado a tener cierta soltura en el aprendizaje es simplemente porque he pasado toda mi vida obsesionado con aprender cosas nuevas, cuando algo me motiva, puedo pasar horas y horas estudiando cada detalle. De manera que mi actual capacidad de aprendizaje, no es fruto de una herencia genética si no de trabajo duro acumulado a lo largo de muchos años. Es como el muchacho esmirriado que se pasa 20 años en el gimnasio y de tanto entrenar termina desarrollando músculos a pesar de que su genética no le acompaña, el aprendizaje es igual, cuanto más lo practicas, más fácil te resulta aprender cosas nuevas y esta es una capacidad crucial en un mundo que cada vez evoluciona más rápido.

Sin embargo, damos por sentado que ya sabemos aprender, hemos pasado muchos años entre colegio, universidad y cursos “estudiando” y asumimos que eso es aprender y tendemos a dejarlo de lado, como si no hubiera nada nuevo que descubrir en materia de aprendizaje, como si todo estuviera inventado. Lamentablemente la mayoría del tiempo que pasamos en la escuela, lo pasamos copiando y memorizando (por suerte esto está empezando a cambiar) a este proceso yo le llamo: aprendizaje pasivo y si bien puede ser útil para recordar datos y aprobar el examen, es bastante ineficiente para profundizar en temas complejos como el 3D o ayudarnos a pensar de forma divergente.

Si a esto le sumamos que los tiempos han cambiado, especialmente en las profesiones relacionadas con la tecnología, donde todo evoluciona a un ritmo vertiginoso, no podemos permitirnos el lujo de estancarnos, tenemos que estar en constante aprendizaje para mantenernos al día. Por eso creo que se hace imprescindible un aprendizaje efectivo que nos permita aprender de forma optimizada y rápida. Eso es precisamente lo que quiero compartir con vosotros, mis reflexiones sobre cómo fomentar un Aprendizaje Activo.

Muchos de vosotros estaréis familiarizados con una de las charlas TED más populares: “How schools kill creativity” (como las escuelas matan la creatividad), donde Ken Robinson expone de forma magistral lo que yo no podría expresar mejor. Creo que es una buena introducción a este artículo:

10 consejos que me hubiera gustado recibir para aprender 3D de forma eficiente

Los consejos, son en realidad algo que nos decimos a nosotros mismos, es como una nota mental que nos ayuda a identificar nuestros errores y nos plantea como habríamos hecho las cosas si tuviéramos ocasión de volver atrás, así que aquí van los 10 consejos que me hubiera gustado recibir cuando empecé a estudiar 3D o las 10 cosas que he aprendido por el camino a base de meter la pata xD. Alguno os sonará a cliché de libro de auto-ayuda y otros os pueden parecer evidentes, pero espero que algunos resuenen con vosotros y os ayuden a plantear nuevas preguntas, a cumplir vuestros objetivos y a superar las barreras que se presenten en vuestro aprendizaje.

1. La importancia de la motivación: Encuentra algo que te guste.

Creo firmemente que uno de los factores más importantes para impulsar el aprendizaje es la motivación y para mi es crucial a la hora de planificar una clase, hacer un tutorial o encontrar una nueva materia para estudiar. El éxito de nuestro aprendizaje depende en gran medida de la motivación que tengamos para seguir estudiando y trabajando, sin motivación normalmente no nos concentramos o nos aburrimos y tiramos la toalla.

Cuando nos enfrentamos al reto de aprender algo nuevo, tenemos que tener presente, que la tarea que nos espera es difícil, especialmente si lo que queremos aprender es algo tan complejo como la creación de imágenes por ordenador. Esta es una profesión que demanda mucha dedicación, por eso es imprescindible encontrar un área que nos motive especialmente, algo que haga que las horas pasen volando. A menudo me preguntan ¿Qué estudió, qué tiene más salidas profesionales?. Mi respuesta siempre es la misma: explora un poco todo y trata de encontrar algo que realmente te guste, porque cuando lo hagas, vas a tener tantas ganas de aprender y le vas a dedicar tantas horas, que a la fuerza vas a terminar siendo un buen profesional.

2. Trabajar duro. No busques la píldora mágica, no existe.

Cuando no tenemos la motivación suficiente, tendemos a buscar la “píldora mágica”, ese motor de render que de un click transformará nuestras imágenes en obras de arte o ese curso milagroso que nos convertirá en los “masters” del universo en pocas horas. En definitiva, sin motivación, somos vagos e impacientes y se nos olvida que uno de los factores más importantes en cualquier profesión es el trabajo duro que le ponemos y el tiempo que le dedicamos, la experiencia.

Si realmente quieres aprender algo, dedícale tanto tiempo como sea posible, con el paso de los años (sí, años), sin duda podrás alcanzar tus metas y descubrir nuevas fronteras. Con este artículo quiero ofrecer unos consejos para optimizar los resultados, pero nada sustituye el esfuerzo y la dedicación. Así que deja de perder el tiempo con recetas milagro,  porque cuanto antes te pongas a trabajar duro, antes alcanzaras tus objetivos.  Convertirse en un maestro del Kung-fu en 30 segundos solo pasa en las películas, en el mundo real toma una vida de dedicación xD.

3. Planifica tu aprendizaje, no practiques a ciegas.

Sin duda habrás escuchado la expresión: “la práctica hace al maestro”, yo también y durante mis primeros años como estudiante esta era mi máxima, me puse a practicar horas y horas con la esperanza de mejorar. Recuerdo haber modelado cerca de 50 cabezas humanas cuando estaba aprendiendo modelado orgánico y si bien es cierto que aprendí a modelar muy rápido y las cabezas me salían como churros, no habían mejorado mucho en lo verdaderamente importante, eran realmente feas. Pero cuando me empecé a preguntar ¿Qué quiero aprender y por qué?, ¿cómo es la anatomía humana?, ¿qué estilo me gusta?, ¿qué tengo que estudiar si quiero hacer un buen personaje?, ¿cuál es la mejor forma de modelar? y me puse a estudiar a fondo, note una evolución increíble en poco tiempo. Así que, en mi opinión, no se trata de practicar y repetir los mismos errores más rápido, se trata de planificar tu aprendizaje, estudiar los fundamentos y después hacer prácticas enfocadas para ganar soltura y superar obstáculos.

Si te resulta muy complicado  planificar tu propio programa de estudios, no tienes tiempo de experimentar o simplemente prefieres contar con la experiencia de profesionales de la educación, un curso puede ser interesante para ti, es una manera de obtener un programa de estudios bien diseñado y una orientación  durante tu aprendizaje. Pero es importante que inviertas tiempo en investigar donde vas a estudiar (ya sea presencial u on-line), quienes serán tus profesores, etc. No todos los programas de estudios serán adecuados para ti y encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades es importante ya que igual que un buen curso puede ahórrate tiempo y acelerar tu aprendizaje, un mal curso puede hacerte perder mucho tiempo y dinero. Así que no te cortes, haz preguntas, busca referencias, pregunta a los ex-alumnos, piénsalo bien, asegúrate de encontrar el programa de estudios que se adapta a lo que necesitas.

4. Segmenta tus objetivos de aprendizaje y establece límites de tiempo razonables

Otro aspecto fundamental a la hora de aprender de forma eficiente es establecer objetivos de aprendizaje en márgenes de tiempo concretos. Lo primero que deberíamos hacer antes de ponernos a estudiar, es invertir unos días en planificar qué vamos a estudiar, cuales son nuestros objetivos y en que tiempo queremos alcanzarlos. Evidentemente hay que establecer retos que podamos asumir, de nada nos sirve pensar que queremos dominar todas las herramientas y conocimientos relacionados con el 3D en 2 meses, porque ese es un reto imposible que sólo nos llevará a la frustración. Pero si podemos ponernos el reto de aprender a modelar muebles complejos en 6 meses, invirtiendo 2 horas al día. Esto ya suena mas razonable.

Establecer pequeños retos de aprendizaje con límites de tiempo es una forma excelente para fomentar la motivación personal, además, al finalizar nuestro “ciclo” de aprendizaje podemos evaluar los resultados, compararlos con nuestros objetivos iniciales y sacar conclusiones valiosas para nuestro próximo ciclo.

Cuando estas  empezando, es difícil establecer los retos y los márgenes de tiempo a largo plazo, empieza con retos pequeños y márgenes de tiempo de 1 o 2 semanas y conforme ganes experiencia ve aumentando tus retos y tus ciclos de tiempo.

5. Hazte preguntas. Duda de lo establecido.

Creo que hacerse preguntas es la base de un pensamiento creativo. A menudo aceptamos las  cosas simplemente porque todo el mundo a nuestro alrededor así lo hace y tenemos miedo a quedar como tontos si dudamos de lo que todos dan por cierto. No digo que tengamos que llevar la contraria porque sí como rebeldes sin causa, pero es muy recomendable que nos cuestionemos las cosas, especialmente aquellas cosas que nadie se cuestiona porque es  donde más podemos aprender.

Siempre me gusta poner el ejemplo de la composición. Hay una máxima que se repite en las profesiones como la pintura, la fotografía, el 3D, etc. “La composición es una de las cosas más importantes de una buena imagen” si simplemente aceptamos esto como cierto y pasamos página, por miedo a quedar como idiotas, sin cuestionarlo, sin investigar, sin preguntarnos por ejemplo: ¿qué es la composición?, ¿es tan importante?, ¿qué es la percepción visual?, ¿hay reglas de composición?,¿qué es una buena composición y por qué?, nunca podremos comprender la verdad que encierra esta frase, solo cuestionando y descubriendo por nosotros mismos podremos sacar conclusiones valiosas para nuestro aprendizaje. A menudo, las preguntas más evidentes son las más importantes. Así que te animo a cuestionarlo todo, incluido este artículo por supuesto, el objetivo de este texto no es darte respuestas es tratar de fomentar tu lado creativo para que te hagas nuevas preguntas y saques tus propias conclusiones de forma activa.

6. Ten curiosidad, investiga. No tengas miedo al fracaso.

Si hacerse preguntas es, en mi opinión, la base de un pensamiento creativo, no sirve de mucho a menos que después de hacerlas, estemos dispuestos a seguir nuestra curiosidad sin miedo para buscar las respuestas. Muchas veces nos planteamos hipótesis con las que no llegaremos a una conclusión final pero lo importante es que siempre aprenderemos algo, se nos formularán nuevas preguntas y esto nos permitirá desarrollar activamente nuestra creatividad a la vez que nos ayuda a aprender y profundizar en el tema que nos interesa.

Seamos curiosos sin miedo, no existen preguntas ridículas ni experimento absurdo, no importa si nos equivocamos, el verdadero aprendizaje consiste a menudo en descartar hipótesis hasta encontrar la solución. Además es mucho más divertido que leer la respuesta “correcta” en el libro de texto xD

7. Experimenta. No hagas solo lo que se te da bien.

Ser perfeccionista puede ser muy positivo, pero también puede ser una gran limitación, no permitas que el miedo a que tus trabajos no sean suficientemente buenos te paralice. Durante el proceso de aprendizaje es normal que nuestro trabajo no sea excelente, es más, yo diría que es esencial que tengamos un buen porcentaje de experimentos “fallidos” escondidos en el disco duro y hagamos trabajos que desafíen lo que ya sabemos hacer bien. Si te sientes muy cómodo haciendo un tipo de imágenes posiblemente estás en tu zona de “confort” y has dejado de aprender, intenta evolucionar, empezar a hacer otro tipo de proyectos o probar otras herramientas, esta profesión es muy amplia y siempre hay margen para seguir creciendo, no tengas miedo de hacer experimentos locos, es una de las mejores formas de evolucionar y alcanzar nuevas metas. Recuerda que no estamos hablando de cómo impresionar a nadie, olvídate  de los “likes” en Facebook, estamos hablando de cómo aprender y la mejor manera de hacerlo es desafiándonos a nosotros mismos.

Permítete ser un eterno aprendiz y llena tu “Sketch Book” de garabatos mientras disfrutas del proceso, aprenderás más rápido que si solo haces los ejercicios con los que ya te sientes cómodo.

8. Busca formas de desarrollar tu creatividad.

Es muy frecuente escuchar frases como: “yo no soy una persona creativa” o “la creatividad no se puede aprender, la tienes o no la tienes” y tengo que confesar que yo mismo he usado alguna de esas frases en el pasado. Sin embargo, ahora estoy convencido de que la creatividad es una capacidad que tenemos todos y como tal, se puede ejercitar y desarrollar voluntariamente. Creo además que los que nos dedicamos a la formación, tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestros alumnos en este proceso diseñando experiencias de aprendizaje creativo, porque es una de las capacidades más valiosas ya que nos permite encontrar soluciones a los problemas nuevos que se presentan todos los días en una producción de 3D o en nuestra vida cotidiana. La creatividad puede aplicarse a prácticamente cualquier tarea, desde encontrar una ruta más eficiente para llegar al trabajo en coche, hasta solucionar un reto artístico en el estudio o encontrar una  forma de optimizar los recursos de nuestra máquina. En la parte 2 de este artículo os hablaré de algunas estrategias que podemos seguir para fomentar la creatividad en nuestro entorno de trabajo.

9. Comparte. Participa de la comunidad.

Por muy creativos que seamos o por muchos años que tengamos haciendo 3D, si no compartimos, si no nos rodeamos de personas que también quieran aprender, si no estamos abiertos a las críticas, posiblemente terminemos intoxicados de nuestra propia visión de las cosas y esto suele provocar un estancamiento en nuestro aprendizaje y podemos caer en la maldición de pensar que ya lo sabemos todo y no tenemos nada que aprender. Por eso creo que tenemos que aprovechar la increíble oportunidad que nos brindan las Redes Sociales y colaborar con otras personas, escuchar sus opiniones y mantener la mente abierta para continuar aprendiendo juntos.

10. Apaga el ordenador de vez en cuando

En esta profesión, es muy frecuente enfrascarnos en todo lo que tiene que ver con teclas, botones y pantallas y tendemos a olvidarnos de todo lo demás.

Igual que aconsejo trabajar duro, planificar el aprendizaje y practicar hasta que nos sangren los dedos. Es igual de importante pasar tiempo al margen de los programas de 3D y los ordenadores en parte porque observar la realidad es crucial para poder representarla correctamente en 3D, para poder hacer mejores materiales, iluminar nuestros proyectos de forma mas realista o entender mejor como funciona la luz, pero sobretodo porque la creatividad necesita un espacio de tranquilidad y descanso para poder manifestarse y que surjan las ideas que nos ayuden a solucionar ese problema que nos trae de cabeza desde hace días y  porque todas las experiencias vitales que vamos acumulando a lo largo de nuestra vida contribuyen de forma indirecta a nuestra capacidad creativa, los lugares que visitamos, la gente con la que hablamos, las películas que vemos, los comics que leemos o la música que escuchamos aportan mucho a la librería de experiencias que luego se manifestará en nuestra creaciones.

Así que mi último consejo es que intentes encontrar un espacio para vivir, experimentar, conocer, compartir y desarrollarte.

Si estos “consejos” resuenan contigo, si te sientes identificado con algunos de mis errores y tienes curiosidad por saber de qué va todo esto del aprendizaje activo, te espero en la parte 2 de este artículo donde aterrizaremos todos estos conceptos para establecer las bases de un Aprendizaje Creativo.