Conoce a Javier Rosario, alumno de la 7ª generación de School-ing, quien nos explica cómo inició su camino en la Visualización Arquitectónica desde Cuba y los giros que tomó su carrera profesional después su paso por School-ing.
A través de estas entrevistas, queremos acercarte a los distintos perfiles de nuestros estudiantes y brindarte inspiración para definir tu propio camino profesional. Al final de la página, te dejamos enlaces para conocer más sobre el trabajo de Javier. Si esta entrevista te ha resultado útil, te invitamos a compartirla con quienes puedan estar interesados.
¿En qué punto de tu vida estabas cuando comenzaste tu formación en School-ing?.
Llegué a School-ing en un momento de mi vida en el que sentía que, después de tanto tiempo, no me había rendido y seguía manteniendo intactas mis ganas de crecer.
Mi nombre es Javier Rosario. Soy cubano graduado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (CUJAE). Fue allí donde descubrí mi pasión por la visualización arquitectónica. En esa etapa también conocí el canal de Adán Martín: sus tutoriales marcaron un antes y un después para mí. Seguí su evolución, desde 3D Collective hasta la creación de School-ing, que desde el primer día se convirtió en un sueño.
Tras graduarme, encontrar un trabajo relacionado con la arquitectura que realmente me llenara en mi país fue casi imposible. Pasé por múltiples empleos ajenos a mi profesión, pero nunca dejé de practicar en mis ratos libres.
La pandemia fue un punto de inflexión. En ese momento trabajaba como camarero y, al quedarme sin empleo, lo tomé como una señal: era hora de apostar de nuevo por lo que verdaderamente quería hacer. Decidí emigrar a España con la determinación de crecer profesionalmente.
El proceso no fue inmediato. Adaptarme, trabajar en lo que surgía y mantener el enfoque fue un desafío. Fueron años de esfuerzo, constancia y paciencia. Gracias a las circunstancias adecuadas y al apoyo de personas muy cercanas, finalmente pude cursar el máster.
¿Qué estás haciendo actualmente?.
Actualmente me encuentro trabajando en BergaGonzález, una agencia de marketing inmobiliario especializada en visualización arquitectónica y consultoría de diseño. Estoy muy contento de formar parte de uno de los estudios más reconocidos del sector y de tener la oportunidad de aprender de un equipo con tanta experiencia y sensibilidad estética. Cada proyecto en el que participo me permite seguir creciendo, perfeccionar mi técnica y reforzar la visión que comencé a construir en el curso.
¿Sientes que School-ing te preparó correctamente para el entorno laboral en el que te encuentras?
School-ing es la mejor escuela del mundo para formarse en visualización arquitectónica, y los cinco años consecutivos de reconocimiento por parte de The Rookies lo demuestran. Pero más allá de los premios, lo que realmente hace especial a la escuela es la labor educativa de Adán y Edu. Su enfoque consiste no solo en repetir procesos, sino en aprender a pensar, desarrollar criterio y entender el por qué detrás de cada decisión.
El programa no solo cubre la parte técnica, sino también la creativa, lo que te da una base sólida y completa para iniciar una carrera profesional. Además, algo que siempre destaco es que no importa la experiencia previa con la que llegues, durante el curso se aseguran de que todos alcancen un nivel muy alto al finalizar.
Sin duda, fue una preparación excepcional para el entorno laboral en el que estoy hoy.
¿Cuáles son tus intereses fuera de lo profesional?
Fuera de lo profesional me encanta la música, caminar sin rumbo y descubrir lugares nuevos. Muchas veces aprovecho esos paseos para tomar fotografías que me inspiran y me ayudan a nutrir mi creatividad. También disfruto practicar deporte, especialmente pádel, este me permite desconectar y equilibrar el esfuerzo mental que implica pasar tantas horas frente al ordenador.
¿Cuáles son tus referencias?, ¿qué o a quienes sigues y admiras dentro o fuera de la industria?.
A lo largo de mi formación como arquitecto siempre me han influido los grandes maestros de la arquitectura del siglo XX, como Louis Kahn, Le Corbusier o Mies van der Rohe. También admiro profundamente a arquitectos contemporáneos como Tadao Ando o Peter Zumthor. Fuera de la arquitectura, el arte abstracto ruso de principios del siglo pasado —especialmente el suprematismo de Malevich, El Lissitzky y otros autores— ha sido una fuente constante de inspiración por su manera de explorar la forma y la esencia.
En el ámbito de la visualización arquitectónica tengo como referencias a estudios como MIR, BergaGonzález, 3DQ, Nobrand entre otros, así como a artistas independientes como Lanre Alao, Gabriel Fabra, Aaron Westwood, Javier Wainstein o Alex Roman y su icónica pieza The Third & The Seventh. Y, por supuesto, no podría faltar en esta lista Adán Martín, cuya trayectoria ha marcado un antes y un después para muchos de nosotros.
Además de estas influencias, me gusta seguir cuentas de música, fotografía, cine y arte visual en general, ya que encuentro que todas las disciplinas aportan algo a mi forma de entender y crear imágenes.
Hasta ahora, ¿cuál ha sido el logro (personal o profesional) que más te enorgullece?.
El logro que más me enorgullece es no haberme rendido. A pesar de los años que estuve lejos de la arquitectura, siempre mantuve vivo el objetivo de formarme en School-ing. Conseguir estudiar allí fue un sueño cumplido y, como colofón, poder fichar después por uno de los mejores estudios de la industria, como es BergaGonzález. Para mí, estos hitos representan mucho más que logros profesionales: simbolizan, crecimiento y la sensación de estar construyendo el camino que siempre quise.
¿Cuáles son tus planes futuros?.
Mi principal objetivo es mantener viva la curiosidad y seguir aprendiendo nuevas formas de expresión dentro de la visualización arquitectónica. A largo plazo no sé exactamente qué me deparará el camino, pero ahora mismo estoy muy contento con mi etapa laboral actual y confío en que, a medida que siga creciendo profesionalmente, se irán abriendo nuevos horizontes.
En el plano personal, me gustaría viajar y conocer lugares nuevos. Para mí, el placer de ver algo por primera vez y la sensación que eso genera es una de las experiencias más inspiradoras que existen, y es algo que quiero seguir incorporando a mi vida.
¿Qué mensajes le darías a las personas que se encuentran considerando este camino profesional?
Muchas veces dudamos antes de dar un paso, pero la realidad es que, si algo te apasiona, lo más importante es hacerlo. Haz lo que no haces y no habrá nada que no se pueda hacer. Este es un camino que requiere esfuerzo, tiempo y mucha paciencia. Los resultados no llegan de un día para otro. Por eso es fundamental trabajar sin expectativas inmediatas y aprender a disfrutar del proceso.
Si realmente te gusta la visualización, no lo sobrepienses. Lánzate con la seguridad de que es algo que tienes que hacer con dedicación y amor, porque de lo contrario es fácil quemarse. Formarte en un buen lugar marca la diferencia, y estudiar en una escuela sólida abre oportunidades reales para acceder a estudios de renombre y construir una carrera estable.
En resumen, confía en ti, sé constante y no te rindas. El camino vale la pena.














